TORTÍCOLIS
Lidia:
Hace unos días me diagnosticaron está lesión, aunque ya me
ha ocurrido varias veces.
Empecé a sentir que tenía el área izquierda del cuello
contracturada, este síntoma fue por la noche antes de acostarme y yo ya me
imaginaba lo que iba a suceder al despertarme. Al siguiente día al querer levantarme
de la cama no logré hacerlo con total naturalidad ya que el dolor en la zona
del cuello había aumentado respecto al día anterior y no podía torcer la cabeza.
Me fui al instituto y estando allí, a las dos horas tuve que marcharme al
médico, el dolor iba aumentando y el mínimo movimiento que realizaba era muy
doloroso y molesto.
Acudí al médico, y me dijeron efectivamente que se trataba
de tortícolis, recetándome antiinflamatorios. Me aconsejaron calor local en la
zona afectada, en este caso el cuello, y que empezará cuanto antes las sesiones
de pilates, ya que mi médico me insiste para que vaya por mi problema de
espalda; para corregirlo y aliviar el dolor, y además porque no es normal que
estas contracturas me ocurran con cierta frecuencia.
El nombre proviene del latín: Tortis= torcido y collum=
cuello.
Es un estado de contracción involuntaria de los músculos cervicales
que hace que el cuello quede torcido o inclinado hacia el hombro y sea doloroso
moverlo.
El sistema afectado es el muscular y es un reumatismo
muscular localizado en los grandes músculos laterales del cuello,
principalmente afecta al músculo esternocleidomastoideo y al trapecio. La
cabeza se mantiene en una posición fija siendo muy doloroso cualquier tipo de
movimiento. Hay una gran tensión muscular con contractura.
También podemos decir que hay una actitud inmóvil de inclinación
y rotación del cuello.
CAUSAS:
Las causas por las que se produce una tortícolis son dos:
-Por una influencia genética y, por lo tanto, se considera
hereditaria.
-Debido al resultado de una lesión muscular provocada por
una mala postura o movimiento brusco.
Existen, además, otros dos factores que hacen que el
paciente sea más propenso a sufrir este trastorno: el estrés y la fatiga.
SÍNTOMAS:
Los síntomas de la tortícolis son de fácil detección.
Normalmente, los pacientes que sufren de esta afección padecen dolor cervical,
movimiento limitado en la zona del cuello y rigidez del músculo
esternocleidomastoideo. Además, se observa una postura anormal de la cabeza.
Otros síntomas característicos de la tortícolis suelen ser
el dolor de cabeza y un ligero temblor de la misma e hinchazón de los músculos
del cuello, lo que provoca la limitación en los movimientos.
TRATAMIENTO:
Lo más importante para abordar esta patología es realizar
tratamientos con calor y masajes, además de administrar calmantes musculares al
paciente.
El uso de collarín puede darse en determinados casos.
Además, una vez que la movilidad del cuello mejora, es recomendable realizar
estiramientos de los músculos afectados.
PREVENCIÓN:
Dado que normalmente esta patología se adquiere por malas
posturas, se recomienda tener especial cuidado en situaciones que puedan
originarla, como al utilizar almohadas demasiado altas o bajas a la hora de
dormir.
Además, se aconseja prestar especial atención al realizar
actividades cotidianas como pasar mucho tiempo hablando por teléfono con una
postura forzada y poco ergonómica o si llevamos a cabo movimientos bruscos del
cuello.
Las técnicas de relajación y los estiramientos regulares de
la zona cervical reducen el peligro en pacientes propensos a padecerla.
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